Encontré esta liga donde hay varias encuestas que permiten evaluar algunos aspectos de nuestra espiritualidad y comunión con Dios. Estas herramientas fueron se encuentran en la Charleston South University y Regent University. El creador es un profesor de administración de nombre Michael Zigarelli del Messiah College. Este profesor tiene varias publicaciones entre ellas "Influencing like Jesus", "Managment by Proverbs", "Cultivating Christian Character", de igual forma ha sido creador del sitio: www.christianity9to5.org, así como de otros artículos en revistas. Su trabajo me pareció interesante para compartir, ya que por lo que he visto es una persona que además de interesarle los aspectos teológicos se ha dedicado buscar la forma de poner en práctica las enseñanzas de la palabra desde una enfoque académico. Les dejos las ligas donde pueden encontrar además de estas encuesta para evaluar las fortalezas y debilidades otros trabajos de este profesor. ¡Bendiciones!
1Co 11:31 Que si nos examinásemos á nosotros mismos, cierto no seríamos juzgados. Gal 6:4 Así que cada uno examine su obra, y entonces tendrá gloria sólo respecto de sí mismo, y no en otro.
Hace algunos días estuve en un congreso, en el que un predicador de nombre Fernando Zamora compartió la palabra acerca del carácter inmutable de Dios, en cuanto a su palabra y sus promesas, en su prédica decía que ese carácter es también el que deberíamos tener nosotros u al menos orar para tener ese carácter inmutable, porque en ciertas ocasiones o circunstancias nuestro carácter se ve debilitado ante los acontecimientos que tenemos por delante.
Creo que el carácter se debilita cuando hay temor, tal vez hay otras razones más, pero el día hoy quisiera hablar del temor, y para eso quiero mencionar que este domingo tuve la oportunidad de escuchar el mensaje de Max Lucado, que se tituló “Imagina tu vida sin preocupación”, esta palabra se compartió en la Iglesia Monte María – Tierra Prometida.
Inició el mensaje diciendo que el temor nunca ha hecho nada positivo: no ha hecho héroes, no ha sacado a las naciones de la pobreza, no ha construido puentes, no ha hecho prosperado a las personas, etc. Sin embargo el temor en la mente nos hace pensar que no le importamos a Dios, como cuando los discípulos le gritaron a Jesús que en ese momento estaba dormido en la tormenta “¡Señor, sálvanos, que no nos vamos a ahogar!”, que más su grito fue como si le dijeran “Señor, ¿a caso no te importa lo que está pasando?”. El Señor Jesucristo le respondió “Hombres de poca fe, ¿por qué tienen tanto miedo?” Y entonces se levantó y reprendió a los vientos y a las olas, y todo quedó completamente tranquilo. De esta forma es como Jesús actúa antes nuestros temores, trae calma y paz ante cualquier situación, teniendo el control de todo lo que no rodea aún cuando estemos pasando una tormenta semejante a la que vivió Jesús con sus discípulos. Continuó con su enseñanza y dijo que -al miedo hay que tratarlo como a los mosquitos- no esperar a que te extraiga la sangre, o mejor dicho que te extraiga la fe y el gozo, por eso hay que sobreponerse inmediatamente con oración como Jesús lo hizo en el Getsemaní, cuando oro tres veces porque en su humanidad empezó a sentir el temor y la tristeza. Finalmente concluyó diciendo que el propósito de la Iglesia es orar y ser compañera de las personas con temor, siendo los hermanos quienes deben apoyar a otros a orar cuando tienen temor; siempre confiando en que Jesús está al control de toda situación como en la barca con sus discípulos. Y que no olvidemos que el temor no es un pecado, sino un sentimiento y que en dosis pequeñas puede ser una advertencia de Dios, y que nosotros debemos conducirnos en el temor sano de Dios.Concluyó con la siguiente frase:
“El temor puede llenar el mundo, pero que no llene tu corazón.”