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domingo, 5 de julio de 2009

¡SEÑOR SÁLVAME!

Hace poco estaba pensando porqué en un país como México, los sueños parecen estar lejos de cumplirse o al menos parecen que la realidad los retrasa para su cumplimiento.

Me doy cuenta que la ilusión es la realidad que permea nuestra cultura, una cultura que no ha sido ejemplo ni ha llegado a influenciar de forma positiva a la humanidad completa. Creo que son pocas las veces que la situación de un país, puede llegar a hacer que no se pueda siquiera sentir el latir de un frío corazón. Las tinieblas rodean la vida nacional y la historia es la continua repetición de una vida en opresión, esclavitud y cautividad, en donde la lucha por la libertad se ha olvidado. Hoy podría decir que la incredulidad, la falta de razón y la idolatría alimentan el crecimiento, cada día más, del gran abismo que nos separa de alcanzar un sueño, tal vez de alcanzar a Dios.

Leía que algunos hombres de Dios, se han sentido ignorados por Dios, ¿a caso no, nos pasa lo mismo? No sucede en nuestro interior lo mismo, nos sentimos ignorados por Dios, ignorados como personas, pero esto se agrava cuando sentimos que nuestro país es ignorado por Dios. Tal vez debamos recuperar ese coraje para luchar por la libertad, pero sobre todo coraje para llamar la atención de Dios.

Sin lugar a dudas hoy le diría a Dios que me salvará de mi maldad, mi humanidad, mi incredulidad, de la oscuridad, y que me enseñara su verdad…quisiera poder contemplar su grandeza, sentir su aliento…vivir confiando sólo en Él…que mi corazón sea uno… que su luz resplandezca en mí...y sea yo una buena señal...¡Señor sálvame!



domingo, 3 de mayo de 2009

LA PASCUA Y LOS PANES SIN LEVADURA


La Pascua (term.derv. del heb. Pesach, de <<pasar de>>,) fue instituida en Egipto con el fin de conmemorar la liberación de los israelitas, la muerte de los primogénitos de la tierra de Egipto, y el hecho de que Dios <<pasó por alto>> las moradas de los israelitas que habían sido marcadas con la sangre del cordero. La fiesta comenzaba el día catorce del mes de Abib (Nisán), en nuestro calendario este representa abril. En esta fiesta se daba muerte a un cordero o a un cabrito, que se comía asado con panes sin levadura y con hierbas amargas.

Estos tres elementos representan: a nuestro Señor Jesucristo por medio del cordero; los sufrimientos de la esclavitud en Egipto a través de las hierbas amargas; y la pureza se encuentra en el pan sin levadura.

La ausencia de levadura, significa la pureza que Dios demanda de su servidores, este significado ha perdurado a través de los años, por eso en el Nuevo Testamento también se nos advierte refiriéndose a la levadura como un ingrediente que podría llegar a degradar nuestra palabra, enseñanza, vida, iglesia, testimonio, obediencia, memoria, como ejemplos encontramos los siguientes pasajes bíblicos en los que Jesús se refiere las doctrinas perniciosas (fariseos y saduceos) en Mt. 16:11 y Mr. 8:15, en otra parte de la Escritura Pablo nos habla igualmente de la levadura vista como maldad cuando ésta incide sobre la moral y la libertad 1Co. 5:6-8 y Gá. 5:9.

Hoy ante esta llamada de atención que hemos recibido, deberíamos empezar a reflexionar acerca de la misericordia de Jesús para con nosotros, me pregunto cuántas cosas ha <<pasado de>> nosotros y aún así nos amó y liberó de nuestras aflicciones por el pecado. No olvidemos de ese primer encuentro con Dios y saquemos de nuestra vida, casa y congregación aquella levadura, que podría hacernos quedar fuera de la gracia de Dios.


Salmos 119:129-136 (Nueva Versión Internacional)

Pe

129 Tus estatutos son maravillosos;
por eso los obedezco.
130 La exposición de tus palabras nos da luz,
y da entendimiento al *sencillo.
131 Jadeante abro la boca
porque ansío tus mandamientos.
132 Vuélvete a mí, y tenme compasión
como haces siempre con los que aman tu nombre.
133 Guía mis pasos conforme a tu promesa;
no dejes que me domine la iniquidad.
134 Líbrame de la opresión humana,
pues quiero obedecer tus preceptos.
135 Haz brillar tu rostro sobre tu siervo;
enséñame tus decretos.
136 Ríos de lágrimas brotan de mis ojos,
porque tu ley no se obedece.